Los zapatos de tacón durante el paso de los tiempos han sido vistos como señal identificativa de las mujeres sexys y elegantes. Esto se debe a que los tacones ayudan a estilizar la silueta de la mujer, ya que no dejan estirar del todo las rodillas ni la cadera, haciendo que la articulación se vea más bonita y la figura más esbelta y sensual.
Sin embargo, lucir mucho este símbolo de femenidad nos puede salir muy caro, ya que el 99% de los problemas del pie no está originado por nuestra estructura ósea o nuestra forma de caminar, sino por el calzado que usamos. De hecho, el pie es la parte de nuestro cuerpo donde se agrupa un mayor número de huesos y articulaciones complejas. Es esta pequeña parte del cuerpo tenemos 52 huesos, 66 articulaciones, 228 ligamentos, 40 músculos y millones de terminaciones nerviosas.
Por esa razón amigas, debemos ser conscientes de que los tacones altos, apesar de ser grandes estilizadores de las rodillas, el culo y la pantorrilla, pueden provocar que se emplace el 80% de nuestro peso corporal a la parte delantera del pie, provocando desviaciones del dedo gordo y los dolorosos dedos de garra.
Pero bueno, tampoco debemos alarmarnos, ya que también podemos usar tacones sin deformarnos los pies. Eso sí, que no superen los 6 centímetros y que sean de tacon ancho. Además, deberan ser de punta, preferentemente, redondeada o cuadrada. Otro consejo más, no utilizarlos más de 5 horas diarias y hacer diariamente ejercicio de estiramiento de los músculos de la pantorrilla.
Asi que ya sabemos amigas, si no queremos prescindir de usar tacones que nos estilicen y nos hagan femeninas, debemos tener cuidado al escoger el modelo de zapato y hacernos un buen masaje al descalzarnos cada día.


















































Una mujer con tacones lleva mucho por delante…
Pues yo por mucho que me empeñe, me cuesta mucho subirme a unos tacones!!
Pero cuando la ocasión lo merece hago un (gran) esfuerzo, eso sí.
Un besazo Maribel, sigue así